Entomancia
El conjuro con los insectos de los pulmones agobiados
Observar el comportamiento de los insectos para predecir eventos es una práctica antigua y urgente. No como superstición, sino como epistemología. Juvenal Barría trae desde los relaves de una mina de oro en Copiapó los vestigios sin color de la muerte aparente de un ecosistema, exponiendo la situación como síntoma para preguntarnos, con el cuerpo, qué sigue siendo posible cuando el humano ya no basta. La pregunta no es retórica. Es una herida abierta en el paisaje.
El video-performance abre con un parto. Un cuerpo trans está pariendo desde sus vísceras otras especies: insectos extintos, continuaciones de lo vivo que la taxonomía colonial nunca supo clasificar. Corporalidades diferentes en un espacio distópico que no busca reconocimiento sino transmutación. Cuerpos expulsados del orden que encontraron en el ritual una tecnología de supervivencia colectiva. Ese linaje lo revive: el cuerpo queer indígena como heredero de esa tradición perseguida, que conjura no para escapar sino para multiplicarse, para volver en formas que el extractivismo y la colonia no supieron nombrar ni, por tanto, destruir del todo.
Las tres esculturas son armaduras metálicas rellenas de cera translúcida que conservan los restos de la vida de las abejas. Aquí son amuletos del conjuro: capa-razón remanente, insertos que no corrigen sino que invocan nuevas formas de habitar lo vivo. En tres fotografías, son portados sobre tres cuerpos que salen del mar. La entomancia no predice el futuro, lo negocia.
Carolina Arévalo
Marzo 2026
Creditos
Autoría y dirección: Juvenal Barría
Curaduría: Carolina Arévalo
Asistencia diseño metal: Camila Aldana
Performers: An Devenires, Pita Torres y Organa Feminazi
Cámara: Jessica Bruna
Asistencia de cámara: Carolina Agüero
Material Audiovisual insectos: Rémi Rappe
Construcción bases escultóricas: César Silva, Marcelo Estay
Asistencia edición audiovisual: Suroestefilms
